Algodón, una fibra viajera

El cultivo de algodón es de gran importancia en la industria de las fibras textiles naturales y en Argentina, la provincia de Chaco es el epicentro de la producción y también de la generación de nuevas variedades. Tan es así que recientemente 12 variedades originadas entre INTA Roque Sáenz Peña y la empresa Gensus serán probadas en España con el objetivo de comercializar en el viejo continente las que más se adapten.

Entre algodones

En la actualidad se cultivan cuatro especies de algodón, dos originarias del continente americano y dos del continente asiático. Gossypium hirsutum, domesticada en México, es la especie más cultivada (90% de la producción mundial). Existen variedades de fibras cortas y largas, siendo estas últimas preferidas por la industria textil. Gossypium barbadense, nativa de sudamérica, tiene alrededor del 5% de la producción mundial y es conocida también como algodón Pima, nombre de la variedad comercial más cultivada que da la fibra más fina y larga del mundo. Las especies asiáticas son Gossypium arboreum y Gossypium herbaceum, que en conjunto abarcan el 2% de la producción mundial. La primera destaca por su rusticidad, calidad de fibra y tolerancia a ambientes extremos. La segunda por sus fibras cortas y suaves, de gran demanda en el sector sanitario.

Algodón en Argentina

Su cultivo se concentra en el NEA (Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe) y se hace exclusivamente con variedades desarrolladas por el INTA, que comenzó su programa de mejoramiento en la década del 20 del siglo pasado a partir de variedades introducidas desde EE.UU. La primera variedad propia salió a la luz en 1960 y se llamó “SP Toba INTA”. Luego se trajo germoplasma de Costa de Marfil para introducir resistencia a enfermedades bacterianas. El INTA ha inscripto más de 28 variedades comerciales en el INASE, siendo las más sembradas Guazuncho 4 INTA BGRR, Guaraní INTA BGRR y Porá 3 INTA BGRR de mayor rendimiento, calidad de fibra y excelente sanidad. La semilla de estas variedades se exporta a Paraguay a través de la empresa Gensus S.A., existiendo la posibilidad de ampliar el mercado a otros países como Brasil, España y Colombia.

 
Algodón en España

Andalucía tiene el 99% de la producción española y sus productores siembran variedades convencionales (no genéticamente modificadas) desarrolladas por diferentes empresas como Juncal, Solera, Filia, DP332, Concha, Celia, Carla, Elsa y Fiona que combinan rendimiento y calidad de fibra. 

Algodones que atraviesan el océano

Recientemente el INTA y la empresa Gensus de Argentina, conjuntamente con la empresa española Guadalsem han comenzado a ensayar variedades de fibra extralarga de origen nacional con miras a comercializarlas en España aprovechando la apertura que otorga el acuerdo Mercosur-UE. En un principio son 12 variedades argentinas ensayadas en España, entre ellas una tolerante a herbicidas imidazolinonas obtenida por mutagénesis, ya que en Europa no se cultiva algodón genéticamente modificado. También se prevé intercambio de germoplasma y la evaluación de variedades españolas en nuestro país.


BONUS. ALGODÓN EGIPCIO QUE NO ES EGIPCIO

El llamado algodón egipcio se trata en realidad del cultivo de Gossypium barbadense, originario de Sudamérica, que encontró en el valle del Nilo las condiciones ideales para producir fibras de excelente calidad: largas, finas y muy suaves, pero a la vez resistentes. Fue en el siglo XVIII que se introdujo la especie en el país y comenzó a cultivarse comercialmente atrayendo la atención internacional. Actualmente se aplican estrictas medidas para mantener la calidad de la fibra y la semillas que le dan origen. Algodón Egipcio® es una marca registrada por el Ministerio de Economía y Comercio Exterior de Egipto y La Asociación de Exportadores de Algodón de Alejandría para fomentar el comercio internacional de productos elaborados con ese algodón. Para tal fin, conceden licencias para la producción y comercialización que garantizan la calidad y la superioridad de los productos elaborados con esta fibra.