¿A quiénes benefician los derechos de obtentor?
La protección de la propiedad intelectual de nuevas variedades, especialmente los derechos de obtentor, beneficia a los fitomejoradores y a la sociedad en su conjunto y mantienen activo el círculo virtuoso de la innovación.
Derecho de obtentor
Es un derecho que concede el Estado al obtentor de una variedad vegetal y le permite prevenir que cualquier persona reproduzca, use o venda su obtención vegetal. El derecho de obtentor no protege a la semilla como unidad morfológica, sino que protege su información genética (germoplasma) y el objeto protegido es la variedad vegetal donde se expresa ese germoplasma. Por lo tanto, no están sujetas a derecho de obtentor plantas individuales, partes de plantas o componentes genéticos aislados.
Beneficios de las nuevas variedades
Las nuevas variedades benefician a la sociedad en su conjunto porque ofrecen productos de mejor calidad y generan puestos de trabajo. Por ejemplo, la colza se cultivaba en Canadá para la producción de aceite industrial (para las locomotoras). El fitomejoramiento redujo el contenido de un compuesto antinutricional, el glucosinolato, para que pudiera usarse como alimento animal luego de la extracción del aceite. Luego, los fitomejoradores trabajaron para disminuir el contenido de ácido erúcico para hacer el aceite apto para consumo humano logrando inscribir la marca Canola (Canadian Oil Low Acid).
Las variedades mejoradas aunadas con buenas prácticas agrícolas ayudan a conservar los recursos naturales. Un ejemplo de ello son las variedades tolerantes a glifosato que permitieron la adopción masiva de siembra directa. Esto llevó a obtener alrededor de 30% más de rendimiento con la misma cantidad de agua de lluvia.
Es importante la protección de variedades vegetales para mejorar y aumentar los programas de investigación y desarrollo y para acceder a innovaciones desarrolladas en otros países. También para mejorar la producción y sustentabilidad agrícolas, ya que, si no son reconocidos los derechos de propiedad intelectual, los productores solo tienen acceso a variedades obsoletas de poco rendimiento.
Importancia del reconocimiento de los derechos de obtentor
Los derechos de obtentor permiten:
• Disminuir las barreras para acceder al fitomejoramiento. La excepción del fitomejorador habilita a todos los obtentores a utilizar variedades protegidas para realizar nuevas actividades de fitomejoramiento. Las Pymes pueden beneficiarse así de los avances alcanzados en este sector
• Sistema de presentación de solicitudes simple y armonizado entre los países miembros de UPOV. Esto significa que la información que se exige en las solicitudes de derechos de obtentor es la misma o muy similar en todos los Estados miembro. Además, este sistema de solicitud es simple y no requiere los servicios de agentes especiales de propiedad intelectual. Para las Pymes, esto se traduce en costos inferiores y procedimientos de presentación simplificados en los países extranjeros
• Sistema armonizado de examen de variedades siguiendo los principios generales para el examen de la distinción, la homogeneidad y la estabilidad de la UPOV
• Rendimiento de la inversión. El derecho de obtentor permite a las empresas de fitomejoramiento recuperar la inversión efectuada en sus programas de mejoramiento y, por consiguiente, continuar dichas actividades. Las Pymes pueden sacar partido de sus conocimientos empíricos y crear y proteger sus propias obtenciones vegetales. Los centros públicos de investigación agrícola pueden utilizar el derecho de obtentor como instrumento para promover y financiar sus actividades
• Concesión de licencias. Es posible que las Pymes o los centros de investigación cuenten con los conocimientos técnicos necesarios para la investigación, pero no tengan ni la infraestructura ni la experiencia necesarias para obtener buenos resultados en la comercialización. Con una estrategia de concesión de licencias pueden consolidar su presencia en el mercado local y ampliar sus actividades al extranjero entablando relaciones comerciales con empresas privadas. En muchos casos los obtentores dejan que dichas empresas se ocupen de la multiplicación y la distribución de semillas de sus variedades protegidas tanto localmente como en mercados internacionales.
Bonus. El reconocimiento de los derechos de obtentor mejoró el negocio de los arándanos y las uvas en Perú
Perú se ha convertido en uno de los mayores exportadores de arándanos y uvas del mundo debido a una combinación de factores: variedades vegetales mejoradas con un sólido sistema de protección y condiciones de cultivo durante todo el año.
El reconocimiento legal de los derechos de obtentor a través del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI) y el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA) mejoró de forma notable el negocio de los arándanos logrando una inversión segura por parte de los fitomejoradores. La exclusividad comercial que da el derecho de obtentor asegura la recuperación del dinero invertido en I+D. En 2024 el INDECOPI recibió un 82% más de solicitudes de certificados de obtentor para proteger nuevas variedades vegetales, siendo las uvas y los arándanos las especies con más solicitudes. También se sumaron ventajas para los productores y el país con la llegada de variedades mejoradas que permitieron cultivar arándanos en la costa desértica y superar problemas climáticos. Hasta 2008 las uvas y los arándanos era un negocio marginal en el país, y ahora su capacidad para producir a gran escala en las estaciones en las que es más difícil hacerlo en el hemisferio norte lo han llevado a erigirse en una de las grandes potencias agroexportadoras y proveedora principal de Estados Unidos, Europa, China y otros países. Las exportaciones subieron de manera masiva en pocos años, superando las 380.000 toneladas anuales y generando miles de empleos rurales.
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